| |
|
|
| |
| |
| |
| |
| |
 |
 |
|
 |
|
|
|
|
|
|
 |
|
| |
 |
|
| |
VOLVER A TEMARIO |
|
|
| |
Universidad de Barcelona de Geografía e Historia |
|

|
|
HISTORIA DE LA HISTORIA 2 |
| |
|
|
|
Marcus Terentius Varro -un escritor y polígrafo latino que vivió antes de que surgiera el Imperio Romano- pensó que sería razonable empezar a numerar los días a partir del año en que fue fundada la ciudad de Roma. Este sistema tuvo sus ventajas. Como los romanos hacían alusión a acontecimientos anteriores a esa fecha solo en contadas ocasiones, siempre usarían números positivos y casi nunca tendrían que enfrentarse al problema de computar años anteriores al uno. |
| |
 |
|
| |
Rómulo y Remo amamantados por una loba. |
|
Varro estudió la historiografía romana de la época y calculó el año en que debía de haberse fundado la gran urbe. Contó las listas de cónsules que se decía habían dirigido la ciudad y el número de años que cada uno de los legendarios reyes había gobernado. Designó finalmente un año para el nacimiento de la ciudad y numeró a partir de él todos los siguientes. Cuando los escritores romanos se valían de este método para el recuento de los años solían añadir las iniciales A.U.C., que significaban Anno Urbis Conditae (el año de la fundación de la ciudad). Así, Varro nació en 637 A.U.C. y murió en 726 A.U.C. En cuanto a Carlomagno fue coronado en el año 1553 A.U.C.
Sin embargo, ya en los tiempos cristianos había quienes no creían que la fundación de la ciudad de Roma -que había sido pagana durante los mil primeros años de su existencia- constituyese el hito más adecuado a partir del cual contar los años. Como es natural, consideraban que el nacimiento de Jesús era el acontecimiento central de la historia. Ese año debía ser el punto de referencia para la creación del calendario. Pero lo malo es que no se conocía con exactitud la fecha del nacimiento de Cristo. La Biblia no da los años conforme a la Era Romana. No obstante, proporciona una cierta orientación, y hacia el año 525 un monje llamado Dionisio el Exiguo intentó calcular el año de nacimiento de Jesús.
Basándose en datos de los Evangelios de San Lucas y San Mateo llegó a la conclusión de que la cifra de 753 A.U.C. se corresponde con el nacimiento de Jesús, y así fue aceptado por el mundo cristiano. Años más tarde, el monje se dio cuenta de que había cometido un error de al menos cuatro años. Pero eran tantas las personas que habían utilizado y estaban utilizando su sistema que resultó imposible cambiarlo.
|
| |
 |
|
| |
'Cristo en la cruz' de Rubens (1620) |
|
Si admitimos que Jesús nació el 25 de diciembre del 753 A.U.C., entonces el 754 A.U.C. es el año 1, el 755 A.U.C. es el 2, y así sucesivamente hasta llegar a 1776 (2529 A.U.C. = 1776 + 753) como el año de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, por ejemplo. Para indicar que estamos computando los años a partir del nacimiento de Jesús, decimos A.D. 1776, donde A.D. representa la expresión 'Anno Domini' (el año del Señor).
Un pequeño fallo, pero irritante, de este sistema es que no se cayó en la cuenta de establecer un año cero para separar el A.D del A. de C -antes de Cristo-. Si hubiera habido un año 0, la primera década habría sido desde el 0 hasta el A.D. 9 inclusive, y A.D. 10 hubiera iniciado una nueva década. Cada década empezaría el 1 de enero de un año terminado en 00, y cada milenio el 1 de enero de un año terminado en 000.
Pero como no hay año cero, la primera década se extiende desde A.D. 1 hasta A.D. 10, inclusive, y es el A.D. 11 el que inicia la segunda década. Todas las décadas, siglos y milenios comienzan el 1 de enero de los años que terminan en 1, 01, 001, respectivamente. Así pues, en las condiciones actuales, el A.D. 2000 será el último año del segundo milenio, y el tercero empezará el 1 de enero de 2001. Pero podemos estar seguros de que el mundo entero celebrará el comienzo de un nuevo milenio el 1 de enero del 2000, y de que no servirán de nada las explicaciones en el sentido de que la celebración se hace exactamente con un año de anticipación (2).
|
| |
 |
|
| |
'La Anunciación' de Fra Angélico |
|
La historia escrita durante el periodo de dominio romano podría lanzarnos a gran distancia en la Edad Antigua. Naturalmente, por aquel entonces, todo se escribía a mano. Esto hacía que hubiese contados ejemplares de cada libro, y muchos se han perdido por completo. Aún así, lo que ha sobrevivido nos remonta con una considerable certeza hasta el 390 a.. de C. (363 A.U.C.), momento en el que una banda de galos ocupó y saqueó Roma.
Los archivos romanos no se libraron y fueron arrasados por estos bárbaros. Admitiendo que parte de la historia romana puede hallarse deformada, tenemos el año 753 a. de C. (1 A.U.C.) como la fecha tradicional de la fundación de Roma.
¿Pero se extiende la historia más allá de la fundación de Roma? Cada ciudad suele tener una fecha tradicional en la que se dice que fue fundada. Sin embargo, no hay que descartar la posibilidad de que la fecha haya sido deliberadamente alejada en el tiempo. Muchas ciudades gustan de aparecer más antiguas y venerables de lo que son en realidad. Es cuestión de prestigio, y tal pudo ser el caso de la misma Roma.
|
| |
 |
|
| |
El Coliseo romano (80 después de Cristo) |
|
Sabemos que los antiguos griegos desplegaban una floreciente actividad, cuando Roma era todavía una ciudad insignificante. Los griegos no eran un pueblo unificado, sino que se hallaban divididos en decenas y decenas de ciudades-Estado, independientes, con sus propias costumbres y leyendas. Todas ellas esparcidas por las costas e islas del Mediterráneo y el mar Negro. Pero había tres cosas que las ciudades griegas mantenían en común: la lengua, la épica de Homero y los Juegos Olímpicos.
Los juegos se celebraban cada cuatro años y eran considerados tan importantes que hasta las guerras se paralizaban desde el seis de agosto hasta el diecinueve de septiembre. Actualmente, cuando hay un conflicto internacional global, son los Juegos Olímpicos los que se suspenden para que la guerra pueda proseguir tranquilamente... uno de los aspectos de nuestra civilización que la hace menos atractiva que la Grecia clásica.
|
| |
 |
|
(2) Asimov escribió este artículo unos 20 años antes del año 2000 y acertó de lleno en sus consideraciones. Ciertamente, por mucho que trataron de repetirnos que el milenio y siglo no comenzaba hasta el 2001, nos emperramos en celebrarlo el 2000.
|
|
|