Universidad de Barcelona de Geografía e Historia  

 

 
 

 

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    OPERACIÓN BARBARROJA  
 
         
     
         

El tema que vamos a tratar hoy es la OPERACIÓN BARBARROJA, o lo que es lo mismo, la invasión de la URSS por parte de la Alemania nazi. Para ello, comenzaremos por explicar los primeros pasos que cimentaron el tratado de amistad germanosoviético, posteriormente traicionado por Adolf Hitler, y que pasó por la invasión y posterior reparto de Polonia.

  Para Milagros  
 

El 25 de agosto de 1939 un breve despacho comunicó al mundo que la Unión Soviética y Alemania habían firmado un pacto por el que descartaban cualquier agresión contra el otro país. Aunque en occidente se miró con esceptisimo la noticia estaba plenamente fundamentada. El pacto firmado en Moscú tenía una serie de "artículos adiccionales" que establecían cuales serían las zonas de influencia de ambos países en el este, la partición de Polonia y el compromiso de ambas potencias de no atacarse y de no prestar ayuda alguna a la tercera potencia que atacara a una de las dos partes contratantes.

Stalin eligió a Alemania como aliado por considerar a este país como el socio más fuerte y resuelto de todo el panorama europeo. El acuerdo germano-ruso no varió la política de alianzas en el resto del continente. Chamberlain, el primer ministro británico, declaró formalmente: "Sea cual fuera la naturaleza del pacto no podrá modificar las obligaciones de Gran Bretaña para con Polonia".

  EL 25 DE AGOSTO DE 1939 ALEMANIA Y LA URSS FIRMARON UN TRATADO DE AMISTAD. EN LA FOTO (DE IZQUIERDA A DERECHA) VON RIBBENTROP, STALIN Y MOLOTOV TRAS LA FIRMA DEL TRATADO.

 

A finales de agosto de 1939 Hitler tenía preparada la realización del "Plan Blanco", o lo que es lo mismo, el ataque contra Polonia. Para tal menester las unidades germanas habían ido tomando posiciones junto a la frontera de manera paulatina, configurando finalmente una poderosa fuerza de invasión.

El 31 de agosto por la tarde se quemó el último cartucho por la paz. Hitler recibió a un plenipotenciario polaco mientras que Mussolini presentaba la idea de realizar una conferencia internacional europea. Durante unos momentos los europeos pensaron que la situación se podría salvar sin derramamiento sangre. Sin embargo, el 1 de septiembre, de madrugada, los carros de combate alemanes cruzaron la frontera y los aviones alemanes comienzan a bombardear las ciudades polacas. Hitler había vuelto a engañar a todo el mundo, sus movimientos conciliadores de última hora tan solo habían sido una cortina de humo pues la orden de invasión de Polonia para la fecha de 1 de septiembre había sido dada por el führer antes de su reunión con el plenipotenciario polaco. El "incidente" fronterizo montado por los alemanes, el ataque a la emisora de radio de Gleiwitz por agentes alemanes vestidos con falsos uniformes polacos, estaba en marcha y las quejas por parte de algún sector del ejército alemán por utilizar dicha felonía había sido rápidamente controladas.

La radio alemana comenzó a difundir la noticia que los polacos habían invadido el suelo germano y que la población de origen alemán que vivía en Polonia estaba siendo exterminada y se pedía al ejército alemán a que interviniera inmediatamente (otra falacia digna de la máquina propagandística nazi).

 

 

 

No nos extenderemos demasiado sobre el desarrollo de la campaña alemana en Polonia. Simplemente apuntaremos que, pese al heroismo que demostró el ejército polaco, fue una paseo militar para los germanos.

El 17 de septiembre, el ejército de la URSS, según el protocolo secreto del tratado Ribbentrop-Molotov, invadió Polonia. Durante la noche del 16 al 17 el embajador polaco había sido llamado por el gobierno soviético. En la reunión el propio Molotov comunicó al embajador sus planes de invasión de Polonia: "El Gobierno de Moscú no puede tolerar que sus propios hermanos ucranianos y bielorrusos que habitan en territorio polaco sean abandonados sin protección alguna. Por esta razón, el gobierno soviético ha ordenado al mando supremo del Ejército Rojo traspasar las fronteras a fin de "proteger" a la población y sus bienes en Ucrania y la Rusia Blanca Occidental".

Polonia ya estaba al final de sus fuerzas y sus mermadas tropas no estaban en disposición para rechazar una ofensiva del Ejército Rojo. Por esta razón, las unidades soviéticas pudieron avanzar rápidamente sin encontrar una resistencia importante. En menos de 48 horas las tropas rusas se encontraron con las alemanas. Después de tres semanas de guerra, el estado polaco había dejado de existir.

  EJÉRCITO POLACO.

La división de la Europa del este entre Alemania y la Unión Soviética requirió un gran esfuerzo por parte de los cartógrafos . El día 29 de septiembre de 1939, tras varios días de reuniones, el ministro del Exterior soviético, Molotov, y su colega alemán von Ribbentrop, firmaron un nuevo tratado en Moscú llamado oficialmente: "Tratado germanosoviético de amistad y de fronteras"

Este tratado delimitaba los límites de los "intereses nacionales" de los dos países en el desaparecido Estado polaco y refirmaba la paz entre Alemania y la URSS.

Por motivos que escapan al entendimiento más básico, británicos y franceses mandaron, casi de manera conjunta, sendos ultimatums al gobierno alemán por su acción militar en Polonia, olvidando completamente que los soviéticos también habían participado en la invasión de ese país y que se habían quedado con gran parte de su territorio. La falta de respuesta por parte del gobierno nazi supuso que, desde ese mismo momento, Francia y el Reino Unido estaban en guerra contra el Reich alemán.

Lo que va a venir a continuación es bien sabido por todos los estudiosos del conflicto. Hitler señaló: "Los franceses podrán ser derrotados fácilmente, pero para vencer a Inglaterra hace falta que Alemania se apodere de la costa continental que va desde Francia al Cabo Norte". En 1918 la fallida conquista de Escandinavia había propiciado que la Alemania Imperial perdiera la guerra, pues había quedado axfisiada en el mar del Norte por la marina británica, sin posibilidades de maniobrar. Hitler no estaba dispuesto a cometer el mismo error y Noruega y Dinamarca se convirtieron en un objetivo prioritario. A estos países siguieron Bélgica, Holanda, Luxemburgo y, como no, Francia (que solamente presentó una testimonial resistencia).

Hitler había comunicado ya a sus generales, a finales de julio de 1940, que la siguiente ofensiva tendría lugar en la URSS. El Führer pensaba que los británicos continuaban combatiendo porque esperaban que estallara un conflicto entre Alemania y la URSS; una vez que se hubiera derrotado a los soviéticos y las posiciones británicas en la India y Oriente Próximo se vieran amenazadas, Gran Bretaña firmaría la paz inmediatamente. Persuadido por sus asesores militares, Hitler pospuso la ofensiva sobre la Unión Soviética hasta la primavera para eludir las dificultades climáticas que hubieran supuesto realizarla durante el invierno.

 

 

 

Los británicos ocuparon los aeródromos de Creta y Grecia, convirtiéndose en una amenaza directa hacia el Reich. Para impedir que los aviones británicos tuvieran a su alcance los campos petrolíferos de Ploiesti (Rumania), Hitler comenzó a preparar una campaña contra Grecia en noviembre de 1940. Debido a que las tropas alemanas necesitaban cruzar Rumania y Hungría para llegar hasta Grecia (y posteriormente a la Unión Soviética), Hitler logró que ambos estados se unieran a la alianza del Eje en noviembre de 1940; Bulgaria se unió en marzo de 1941. Cuando Yugoslavia se negó a adherirse al Eje, Hitler ordenó la invasión inmediata de este país.

Las operaciones alemanas contra Grecia y Yugoslavia dieron comienzo el 6 de abril de 1941. El 10 de abril se lanzaron varios ataques sobre Belgrado , que cayó el 13 de abril, y el Ejército yugoslavo se rindió al día siguiente. El Ejército griego se movilizó por completo para defender la Línea de Metaxás, conjunto de fortificaciones al noreste de Salónica . Mediante un pequeño avance hacia esta ciudad, los alemanes consiguieron que el 9 de abril se rindiera casi la mitad del Ejército griego. El I Ejército de Grecia, procedente de Albania , quedó cercado en el paso de Metsovón y se rindió el 22 de abril, mientras que las fuerzas británicas se retiraron hacia el sur. A continuación, los rápidos ataques de los alemanes -sobre el istmo de Corinto y el Peloponeso- obligaron a los británicos a realizar una evacuación que se saldó con la pérdida de 12.000 hombres. A finales de mayo la isla de Creta quedó en poder de los alemanes.

Todo estaba preparado para que se cumplieran las órdenes de Hitler, el siguiente paso del ejército alemán pasaba directamente por la invasión de la URSS. El ataque fue comenzado el 22 de junio de 1941, exáctamente un día antes del aniversario de la invasión napoleónica de 1812.

  INFANTE ALEMÁN.

 

Hitler logró penetrar en el interior de la URSS a una distancia doble a la que logró Napoleón, y a permanecer casi tres años (menos algunas semanas), aunque no consiguió dominar plenamente Moscú (tropas alemanas llegaron a algunos barrios periféricos de la ciudad), cosa que si consiguió el Emperador de origen corso.

La operación de invasión de la URSS llevó el nombre de "Barbarroja" y el plan de ataque fue planificado por el Alto mando alemán cuando los gobiernos germano y soviético todavía demostraban públicamente su amistad. La invasión de los Balcanes y Creta retrasó la operación durante unas semanas. A finales de mayo los nazis habían entrado en contacto con el Alto Mando Finlandés para asegurarse su colaboración en el ataque contra Rusia (un año antes los soviéticos habían lanzado un ataque contra Finlandia para arrebatarla una serie de territorios fronterizos). Se había ordenado que todos los barcos alemanes debían abandonar escalonadamente -para no levantar sospechas- los puertos rusos. La palabra en clave que debía de dar comienzo a la ofensiva era "Dortmund". La hora de cruzar la frontera fue fijada a las 3.30 del día 22.

Las precauciones alemanas para tratar de mantener en secreto la invasión de la URSS no fueron suficientes y los servicios secretos británicos consiguieron hacerse con la información, información que fue puesta inmediatamente en conocimiento del gobierno soviético. Pero el propio Stalin consideró que los informes británicos sobre la invasión alemana eran una treta para tratar de conseguir que la URSS rompiera su tratado de amistad con Hitler y no quiso darle más importancia.

En un mensaje radiofónico emitido el 13 de junio Stalin observaba: "Se debe presumir que el envío de tropas alemanas a las regiones orientales y nordorientales de Alemania esté causado por motivos que no tienen nada que ver con Rusia". Las voces que llegaban desde fuera para prevenir a la URSS de un inminente ataque aleman fueron definidas como: "frenéticas invenciones de fuerzas hostiles a Rusia".

Y es que los rusos cumplieron con escrupulosidad los acuerdos firmados con Alemania y esperaban y deseaban la reciprocidad del Reich.

PANZERS ALEMANES POR LA ESTEPA RUSA  

Sin embargo, a las 3,15 del domingo 22 de junio todo cambió; la artillería germana comenzó a abrir fuego de preparación y los carros de combate cruzaron la frontera entre Alemania y la URSS. Las fuerzas alemanas a las órdenes del mariscal de campo Von Brauchitsch que comprendían 3.200.000 hombres, subdivididos en 153 divisiones; de ellas 19 acorazadas y 15 motorizadas estaban protegidas por más de 1.100 aviones. Detrás de la Wehrmacht se movían 27 divisiones rumanas.

Los rusos no esperaban el ataque y sus fuerzas en la frontera eran una serie de batallones y compañias aisladas que nada pudieron hacer ante el avance alemán, la proporción de fuerzas era de cuatro a uno a favor de las unidades del ejército invasor.

Moscú, 22 de junio de 1941, 7 horas. La ciudad se levantó en calma y sin ninguna noticia de la invasión alemana. Hasta última hora de la tarde no habló por la radio Viacheslav Molotov, ministro del Exterior: "Hombres y mujeres, ciudadanos de la Unión Soviética, el gobierno soviético y su jefe, el compañero Stalin, me han encargado hacer la siguiente declaración: 'A las cuatro de esta mañana, sin declaración de guerra ni reivindicación alguna presentada a la Unión Soviética, tropas alemanas han asaltado nuestro país, atacando en muchos puntos la frontera y bombardeando desde el aire Zitomir, Kiev, Sebastopol, Kaunas y algunas otras localidades. Los muertos y heridos superan los doscientos. Análogos ataques aéreos y de artillería han sido realizados desde los territorios rumanos y finlandés'.

Este inaudito ataque a nuestro país es un acto de perfidia que no tiene igual en la historia de la civilización. Este ataque ha sido realizado a pesar de la existencia de un pacto de no agresión entre la Unión Soviética y Alemania, pacto cuyos términos han sido escrupulosamente observados por la Unión Soviética. Hemos sido agredidos, porque desde la firma del pacto, el gobierno alemán no ha podido presentar la menosr queja sobre el incumplimiento de su deber por parte de la URSS. Por lo tanto, la entera responsabilidad de este acto de rapiña debe hacerse recaer sobre los gobernantes nazis".

   
     
    Dos secuencias de la guerra, en la foto de arriba, el ajército alemán cruza la frontera con la URSS. A la derecha, prisioneros rusos
 

Molotov habló entonces de la visita que a las 5,30 de la mañana le había hecho el embajador alemán explicándole los motivos de la invasión, motivos que son calificados de: "mentiras y provocaciones". Molotov continuó diciendo: "[...] esta guerra no nos ha sido impuesta por el pueblo alemán, por los obreros, campesinos e intelectuales de cuyos sufrimientos somos totalmente conscientes, sino por los gobernantes de Alemania sedientos de sangre, que han subyugado ya a los franceses, checos, polacos, serbios, y pueblos de Noruega, Dinamarca, Holanda, Bélgica y otros países [...] El gobierno de la Unión Soviética está profundamente convencido de que la entera población de nuestro país cumplirá su deber, trabajando firme y minuciosamente. Nuestro pueblo debe de estar más unido que nunca. La máxima disciplina, capacidad organizativa y desinterés, dignos de un patriota soviético, deben ser exigidos a todos, para llenar las necesidades del ejército, de la marina, de la aviación y para asegurar la victoria [...] Nuestra causa es buena. El enemigo será derrotado. La victoria es nuestra".

La guerra patriótica soviética había comenzado, ni que decir tiene que se levantaron los antiguos fantasmas de la resistencia contra Napoleón para tratar de enardecer el espíritu de lucha del pueblo ruso. Sin embargo, la moral de sus dirigentes había sido dañada, ya en el discurso de Molotov pudo observarse una sensación de malestar y casi de humillación por la falta de razones justificadas por parte de Alemania para invadir la URSS. Y no puede ser considerado de otra forma pues el propio Stalin tardó doce largos días para dirigirse al pueblo soviético.

 

 

 

Mientras tanto el avance alemán continuó imparable en el territorio de la URSS. La agresión había cogido a los rusos por sorpresa y sus unidades fronterizas habían sido desbordadas, cuando no enteramente eliminadas. Centenares de miles de soldados soviéticos habían caído prisioneros o se retiraban en caótica desbandada hacia el interior. Las circunstancias parecían señalar a que los nazis conquistarían Moscú en pocos días.

Mientras tanto, los entendidos en cuestiones bélicas no acababan de entender la acción de Hitler. El Führer había declarado en diferentes ocasiones que nunca repitiría el error del Kaiser de "poner a Alemania entre dos fuegos" -en 1914, Alemania había entrado en guerra al mismo tiempo contra el Reino Unido y Francia al oeste, y contra Rusia al este-. Muchos historiadores han querido creer que la acción desarrollada contra la URSS en 1941 fue un error de consideración y no táctico, que Hitler pensaba que la guerra en el oeste ya estaba concluida y que era el momento de enfrentarse a Rusia. Se ha apuntado que Hitler confiaba que un Reino Unido notoriamente anticomunista no movería un dedo ante la invasión de la URSS y procuraría llegar con Alemania a un honorable armisticio.

Todo son especulaciones y charlas de salón. Lo que más asombra es el comportamiento de los soviéticos. ¿Cómo explicar la imprevisión de los rusos? ¿Es posible que los altos mandos soviéticos y el propio Stalin desconocieran y no creyeran los informes que les llegaron de la futura invasión germana? Desgraciadamente, la historia está llena de este tipo de ejemplos de descoordinación e incompetencia de los dirigentes políticos y/o militares. Sin ir más lejos, España fue convencida por Napoleón para que abriera sus fronteras al ejército galo con el pretexto de invadir Portugal -evidentemente los franceses no solo entraron en España sino que se quedaron-.

El general soviético Yuri Sandalov, rememorando años después con algunos periodistas occidentales lo ocurrido durante la invasión alemana de la URSS dijo lo siguiente: "Verdaderamente sabiamos muy bien que los alemanes estaban concentrados en nuestras fronteras. Habíamos descubierto también las intenciones hostiles de las tropas nazis, pero desgraciadamente nuestro jefe de Estado, Stalin, tenía absoluta confianza en la firma de Hitler y en el pacto germanosoviético de no agresión. Stalin no creía que los alemanes traicionarían el pacto. Por esto no habíamos hecho nada para preparar nuestras tropas a la guerra. Así que el ataque alemán fue una fea sorpresa para nosotros".

El historiador británicos Stephen Conrad escribe en su libro "Operación Barbarroja" lo siguiente: "Los rusos estaban tan seguros de la amistad de Hitler y eran tan ajenos a lo que realmente estaba pasando que la tarde del 19 de junio de 1941, dos días antes de la invasión, mandaron un convoy de varios trenes con cuatro mil toneladas de caucho con destino a Alemania, el caucho era un material imprescindible para la industria armamentística nazi. Esta entrega era tan importante para el Reich que Hitler estaba dispuesto a retrasar la fecha de la invasión con tal de tener el caucho en su poder, pero no había hecho falta modificar ningún plan, los rusos, con tal de cimentar las buenas relaciones con la Alemania nazi, habían mandado la mercancia con casi un mes de anticipación sobre la fecha prevista..."

Cuando la noticia de la invasión llegó al Kremlin el dictador soviético, Stalin, no creyó los informes y siguió empeñado en creer que ningún peligro amenazaba a la Unión Soviética. Consideró que eran simples maniobras occidentales que esperaban así convencerle de romper el pacto de no agresión que le mantenía unido al estado alemán.

EL CARTEL DICE: "LA LIGA MOSCÚ-BERLÍN ASEGURA LA SALVACIÓN"  
Hasta aquí hemos visto la introducción al tema que nos hemos propuesto tocar en esta ocasión. Ahora entraremos directamente en la Operación Barbarroja, su desarrollo y posterior desenlace. Para eso es sencillo, lo único que debeís hacer es hacer clic en la flecha correspondiente.