Durante todo el día siguiente, jueves 11 de junio las mujeres y los niños permanecieron encerrados esperando noticias de sus maridos y padres. Al caer la noche las mujeres fueron reunidas, contadas y enviadas a la estación de ferrocarril. Desde allí, vía Mecklenburgo, se las llevó al campo de exterminio femenino de Ravensbrück, cerca de Berlín, donde murieron 53 de ellas.
De los niños secuestrados en Lídice y sometidos al 'control de raza' para saber cuales eran 'idoneos para la germanización', los expertos escogieron dos niñas y un niño (enviados a Alemania). Los otros fueron deportados a Lodz, en Polonia, y de éstos algunos fueron selecionados y enviados, con documentos falsos, a familias alemanas. Los restantes fueron internados en el campo de Chelmno y muertos en las cámaras de gas.
La población de Lídice debía de convertirse en una finca para la viuda de Heydrich (a modo de compensación por la muerte de su marido). Por esa razón se arrasó totalmente el pueblo para que, en palabras de Karl Hermann Frank: 'ninguno recuerde nunca que existió una vez un pueblo llamado Lídice'. Sin embargo, Frank se equivocaba, las ciudades de Berlín y de Vila en Brasil, de Esperanza de Valparaiso en Chile, de San Jerónimo en México y de Stern Park Garden en Estados Unidos, cambiaron sus nombres por el de Lídice. Monumentos en recuerdo del pueblo checoslovaco surgieron el La Habana (Cuba), Montevideo (Uruguay), Tabor, South Dakota y Price (Estados Unidos). En Palestina fue fundada una ciudad con el nombre de Kfar-Lídice y numerosas niñas fueron bautizadas con el nombre de Lídice.
Cuando el Ejército Rojo mandado por el coronel Pankov, héroe nacional de la URSS, liberó el distrito de Kladno, los habitantes de los pueblos vecinos a Lídice, que habían descubierto el lugar en donde se encontraban los cuerpos sepultados enterrados por los nazis, plantaron sobre aquel 'camposanto' la bandera de Checoslovaquia. En la postguerra empezó la reconstrucción de Lídice. Llegó ayuda financiera de todas partes del mundo, de modo que en 1967 el pueblo tenía de nuevo 454 habitantes.