| |
|
|
| |
| |
| |
| |
| |
 |
 |
|
 |
|
|
|
|
|
|
 |
|
| |
 |
|
| |
VOLVER A TEMARIO |
|
|
| |
Universidad de Barcelona de Geografía e Historia |
|

|
|
| |
| |
 |
|
| |
| |
 |
|
|
 |
|
A modo de prefacio-
La presencia española, nunca fácil y casi siempre conflictiva, en el norte de África y las contiendas resultantes de la misma la debemos remontar a la lejana época del reinado de los Reyes Católicos (a finales del siglo XV); sin embargo, aunque este primer periodo es altamente denso, interesante y digno de sufrir un profundo estudio sobre el mismo, no es el que nos va a centrar en estos momentos, dirigiéndose nuestra exposición a los hechos acontecidos durante los siglos XIX y XX.
Antes de trazar un breve esbozo de los primeros pasos de los españoles por el continente africano que nos servirán para comprender algunos hechos que se producirán en el futuro. Creemos en nuestra obligación comentar desde un principio que esta página no puede circunscribirse exclusivamente a unos acontecimientos históricos como los ocurridos en África porque estudiados independientemente quedarían incompletos e inconexos. Resulta complicado comprender el interés español por Marruecos si desconocemos la tragedia que supuso para España perder sus últimas colonias de ultramar en la guerra que la enfrentó contra los Estados Unidos en 1898 o separar la dictadura de Primo de Rivera del Desastre de Annual. Por esta razón, y en diferentes ocasiones, temas que pueden parecer demasiado alejados al estudio que nos hemos propuesto realizar, cobrarán su protagonismo como complemento al tema principal. |
| |
 |
|
Pasemos ahora a mirar de forma somera los primeros pasos hispanos en el continente africano. En relación a las Islas Canarias tenemos datos que certifican que expediciones genovesas y, más tarde, de aragoneses y mallorquines llegaron hasta estas costas africanas desde 1291. En el siglo XV, Juan de Béthencourt y Gadifer de La Salle que estaban al servicio de la Corona de Castilla promovieron la conquista del archipiélago. Durante casi un siglo los castellanos lucharon para conseguir doblegar a los primitivos habitantes, una vez acabado el conflicto y con los nativos prácticamente exterminados, Fuerteventura, Lanzarote, El Hierro y La Gomera quedaron bajo la jurisdicción señorial (islas de señorío), mientras que Gran Canaria, La Palma y Tenerife eran propiedad de los sucesivos reyes castellanos (islas de realengo).
Finalizada la conquista del archipiélago se regularizará por parte de Castilla un nuevo sistema económico y político para su posesión africana, además no deben olvidarse los nuevos usos y tradiciones, las nuevas leyes, el nuevo idioma, e incluso un nuevo Dios con el que Castilla "regaló" a las Islas Canarias. Los isleños que habían colaborado con los castellanos serán considerados ciudadanos libres, los que combatieron defendiendo su tierra serán hechos esclavos, deportándoles a la península en la mayoría de las ocasiones o vendiéndoles como esclavos a otros países europeos. |
| |
 |
|
La población actual de Canarias es descendiente en muy pequeña parte de aquellos aguerridos guerreros isleños y, en su mayoría, de las sucesivas mezclas de castellanos, portugueses, judeoconversos y moriscos expulsados de España que se asentaron en las islas.
Otros enclaves base en el continente africano son Ceuta y Melilla. Después de haber pasado por diferentes manos; fenicios, romanos, bizantinos y árabes, los Reyes Católicos incorporaron en el año 1497 la ciudad de Melilla a sus dominios. La razón que llevó a los soberanos a la toma de este territorio no fue exactamente el afán de conquista, la idea era que Melilla junto con otros enclaves como el Peñón de Vélez o Bugía podía servir de escudo para neutralizar los ataques de los piratas berberiscos que campaban en esos momentos por el Mediterráneo La historia de Ceuta es un tanto diferente, en el año 1415 fue ocupada por los portugueses. Cuando las dos coronas, España y Portugal, se unen bajo el reinado de Felipe II la ciudad comenzó un muy lento proceso de españolización (lógico por la distancia que la separa de la península y especialmente de Cádiz), al desgajarse de nuevo los reinos, Ceuta quedó bajo dominio español. Por la fidelidad que los ceutís tuvieron con Felipe IV, que cuando se separaron los países se sintieron obligados a continuar siendo súbditos del rey español, el monarca otorgó a la ciudad el título de "Noble, Leal y Fidelísima". |
| |
 |
|
Este estudio no pretende, repetimos, no pretende, argumentar en absoluto ni ser un Foro de debate sobre si Ceuta y Melilla son territorio español, como defienden algunos, o bien una colonia, como defienden otros. Los primeros argumentan a grosso modo que Melilla no fue arrebatada a sus moradores ya que la ciudad se encontraba abandonada y arrasada por la guerra entre Fez y Tlemencén, que se disputaban el territorio, así que cuando Pedro de Estopiñan la toma el 17 de septiembre de 1497, la ciudad estaba en abandono y, en el caso de Ceuta, que no fue arrebatada a Marruecos, sino que habiendo sido antes dominio portugués, tras la independencia del Reino de Portugal y por voluntad de sus moradores, éstos deciden permanecer unidos a la corona de España (como ya hemos explicado). Los segundos aseguran que, en el caso de Melilla, el territorio, aún devastado y muy poco poblado, no estaba abandonado y seguía perteneciendo al territorio de Marruecos y que Estopiñan al presentarse allí, lo hizo con un poderoso ejército sabiendo que la captura de ese espacio no sería empresa sencilla (de hecho tuvo que combatir para mantener la zona). En lo referente a Ceuta, los que defienden el término colonia aseguran que el traspaso de soberanía entre dos potencias extranjeras no elimina la condición colonial de un enclave o colonia. |
| |
 |
|
No continuaremos por este camino ya que no es el fin que buscamos, a unos y a otros les aseguramos que tienen una salida fiable y definitiva, la de la consulta popular y universal, que sean sus moradores (y solo ellos) los que decidan en las urnas su destino libremente, nunca se ha de tener miedo a las consultas populares, la democracia nos hace libres -aunque el resultado de los votos nos sea adverso-. Por cierto, que esta consulta podría extenderse a los habitantes del Sahara, porque a algunas personas parece querer olvidárseles el colonialismo marroquí. Y si hay alguno que aún así se siente obligado a ceder estas plazas a alguien, pues nosotros lanzamos la idea que se cedan a los Cartagineses -léase en su defecto Fenicios-, que parece ser que fueron los primeros en asentarse por esas tierras.
Como hemos señalado en un principio, e incluso estamos viendo por los párrafos anteriores, la presencia española en África nunca ha sido fácil y las dos Plazas de Ceuta y Melilla en el continente, más que ayudar, han sido un constante foco de conflictos para el país, tanto es así que el gobierno se llegó a plantear, durante el periodo constitucional del reinado de Fernando VII (1820-1823), de ponerlas a la venta para que otros se hicieran cargo del problema, afortunadamente para unos y desgraciadamente para otros la idea no prosperó. Posteriormente, el pensamiento de abandonar las llamadas "Plazas de Soberanía" ha sido acariciado por diferentes gobiernos en diferentes etapas, incluso en los últimos años del siglo XX.
Aunque oficialmente la primera gran confrontación bélica con Marruecos la tenemos que situar en el año 1859, casi un siglo antes, en 1774 estuvo muy cercano a estallar un conflicto armado debido a un intento marroquí de tomar Melilla y el Peñón de Vélez, pero gracias a unas rápidas negociaciones políticas se llegó a un acuerdo, firmado en 1780, por el cual las posiciones españolas se consolidaron y Marruecos se comprometió a respetarlas.
Finalmente, para acabar esta introducción, unas observaciones a todos aquellos que propician o mantienen filias o fobias de la historia de España o a los que esperan un torrente de alabanzas a la casta castrense, a todos ellos debemos de decirles una cosa; esta no es su página... Los datos que aquí se recogen están determinados y contrastados en diferentes obras e investigaciones propias y ajenas, cotejados, examinados y expuestos desde un punto de vista meramente histórico, tratando de evitar opiniones aventuradas, gratuitas o meramente personales sobre asuntos o personajes. Cicerón, maestro de la historia, aseguraba en varios de sus escritos que el historiador debía ser ecuánime en su juicio y su deber era el tratar de mostrar los acontecimientos sin influenciarlos e intentando ser lo más riguroso posible, esta es nuestra intención en estas líneas. No somos ningunos patriotas, simplemente historiadores... |
| |
 |
|
| |
En este terreno se desarrollará la mayor parte de nuestra historia. |
|
| |
 |
En muchos apartados encontraremos este símbolo, significa que el artículo esta asociado a una página exclusivamente de fotos. Haciendo clic en la cámara accederemos a ella. |
|
| |
|
|
|
| |
 |
Este símbolo significa que el apartado que se está estudiando tiene un texto complementario. Haciendo clic accederemos a él. |
|
| |
 |
Este icono esta destinado para vuestras colaboraciones. Con todas las fotos sobre el tema que consideréis oportuno mandarnos crearemos un álbum de fotografías que podrá ser consultado por el resto de usuarios |
|
|
|