Universidad de Barcelona de Geografía e Historia  

 

 
 

 

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      ATRÁS.  
 
 
  LA REPÚBLICA DEL RIF.  
 

La estrepitosa derrota sufrida por el ejército español en África será determinante para que Abd-el-Krim de un auténtico golpe de efecto. Así, con fecha 1 de julio de 1923 se produce una declaración formal hacia todas las naciones de la Tierra en la cual se las informa de la creación de la República del Rif. Esta declaración viene acompañada de una constitución, de carácter islámico, que contará con 40 artículos. A su vez se crea un Banco Estatal propio que controla su propia moneda, el "riffan", fijaba su capital en Axdir donde se reunía una Asamblea Legislativa y Ejecutiva de 80 miembros una vez al mes (representativa de todas las tribus de la zona). Esta acta de fundación está ratificada por el propio Abd-el-Krim, que se presenta como Presidente de la República, junto a su firma se encuentran las  del Presidente del Consejo Rifeño, el Ministro de Economía e Interior, el de Justicia, el de la Guerra y el de Asuntos Exteriores. Para dar mayor legitimidad al nuevo Estado africano se afirma que, aunque esta proclama es de fecha 1 de julio de 1923, el gobierno de la República del Rif está legalmente con stituido desde el 10 de junio de 1920. Ni que decir tiene que esta hábil maniobra provoca el mayor estupor en España y la reafirmación en amplios sectores de la población que la mejor salida que puede tener el país es la de abandonar África lo antes posible.

Sería muy aventurado señalar que Krim en su lucha contra los "invasores" mantuviera una determinada y definida acción política. Los rifeños carecian de toda esa intención, a ciencia cierta habría que señalar que desconocían en absoluto lo que podría definirse como un "Estado Moderno" y si se acogieron a él fue por meras necesidades de la guerra.

     
  BANDERA RIFEÑA.  
     

Abd-el-Krim que nunca se había fiado de las pretensiones coloniales francesas pensó que lo más oportuno en esos momentos era decantar la balanza hacia el Reino Unido, por esta razón Krim pidió una entrevista con el gobierno británico.. Éste se negó rotundamente a hacerlo, declarando que el Rif era una zona de influencia española, que tenía legalizada su presencia allí por el Tratado de 1912. Se les comunicó, asimismo, que su causa era vista "como una rebelión contra una potencia amiga" y que en ningún caso Gran Bretaña intervendría.

Viéndose en tal delicada situación y teniendo que dar un golpe de efecto ante suspropios seguidores, proclamó la "Daula Yumhuriya Rifía" (República Independiente del Rif), se nombró a si mismo Emir y pidió su reconocimiento al resto de las naciones en general y a los pueblos en musulmanes en particular: "el mundo musulmán está levantado para defender sus derechos y para tener una plaza en medio de los pueblos civilizados".

La proclamación de la república fue un intento de crear una estructura estatal efectiva, muy lejos de lo que antiguamente habían sido vanos intentos de confederar las tribus africanas de la zona, no podemos olvidar que el propio Krim había trabajado para la burocracia española y era sabedor de lo importante que era para su causa el reconocimiento, por parte de otras naciones de su nuevo status, única posibilidad de supervivencia. Sin embargo, en es te movimiento había un factor de riesgo que podía trastocar los planes del cabecilla rifeño y es que su declaración no solamente atacaba los intereses españoles sino que iba mucho más lejos, ya que la creación de una república atentaba directamente con quien seguía detentando, al menos de una forma teórica, el poder nominal en el país, es decir, el sultán de Marruecos.

Este arriesgado "doble jaque" solamente puede ser comprendido y analizado en su totalidad si conocemos el sentimiento nacionalista, aun hoy plenamente vigente, de la zona denominada como El Rif, lugar eternamente problemático de marcada idiosincrasia que había sido siempre reacio a aceptar la figura del Sultán como su señor y menos aun su dependencia o integración en Marruecos. El propio lider rifeño escribe en sus memorias que: "[...] el nombre de república adquirió su sentido pleno, entendiéndose como la constitución de los rifeños en pueblo, dotado de un gobierno decidido y de una organización nacional vigorosa". Sin embargo, es curioso ver el desarrollo de las tesis marroquíes, que tratan de buscar en esa República Rifeña simplemente una confederación tribal con ansias de luchar contra el invasor español sin poner en duda la autoridad del Sultán ni su dependencia de Marruecos.

     
  DINERO RIFEÑO.  
     

A las luces de estas declaraciones se suscitan algunas interesantes dudas, en primer lugar es difícil aceptar que Krim fuera capaz de concebir la creación de una República en donde se sumaran los dos protectorados, el francés y el español; también podríamos señalar que en ningún momento sus acciones militares se encaminaron a otros lugares que no fueran el Rif, tanto el que dominaba el ejército francés como el hispano; asimismo es complicado llegar a pensar que el cabecilla rifeño tuviera fuera de su territorio el suficiente peso moral capaz de levantar y aunar a todas las tribus de Marruecos contra la dominación colonial franco española, por otra parte, si Abd-el-Krim hubiera tenido una concepción de todo el Marruecos como patria única resulta un poco extraño e incluso sorprendente que la denominara Republica del Rif. ¿Por qué no haber utilizado el término República de Marruecos?

Si el argumento a esta respuesta es que tan solo dominaba el Rif, la respuesta es negativa porque parte del mismo aun estaba en manos españolas y otra parte en manos francesas y finalmente, y no menos significativo, cabe preguntarse las razones por las que Krim no volvió a Marruecos cuando este consiguió su independencia y se mantuvo exiliado en Egipto. ¿Consideraba que su "patria", el área rifeña, seguía ocupada y que tan solo había cambiado de manos opresoras? Si aceptáramos las tesis del Emperador y filósofo romano Marco Aurelio a la hora de explicar cualquier circunstancia, deberíamos aplicar el sentido y concepto de "simplicidad" al problema, o dicho de otra manera más clara, la respuesta más sencilla viene a ser la cierta, de esta manera, si Krim denominó a su patria República Rifeña es porque no se sentía marroquí. Sea como fuere, el tema dará para muchos otros estudios, un buen número de libros que defiendan cualquiera de las dos opciones y no menos números de páginas web o blogs donde se afirmen o nieguen las preferencias de los internautas. Caprichos de la historia...

La República Rifeña no fue reconocida por ningún otro Estado, aunque tuvo apoyos puntuales de ilustres nombres del panorama mundial, como por ejemplo el propio líder hindú Gandhi. Este no reconocimiento formal por parte de otras naciones era algo previsible si tenemos en cuenta que el peso de la política mundial estaba capitaneado por potencias coloniales que hubieran atentado contra sus propios intereses en caso de reconocer esa declaración. La vida de la República del Rif desapareció con la capitulación de Abd-el-Krim ante el ejército francés el 27 de mayo de 1926.

" Quise que el Rif fuese un país independiente, como Francia y España, y establecer allí un Estado libre, plenamente soberano, y no un emirato, dependiente del Protectorado. (...) De hecho, nosotros sabíamos que la aceptación del término "República" tardaría en realizarse, puesto que todos los pueblos necesitaban un tiempo para adaptarse a ello, con un gobierno firme, una sólida soberanía y una fuerte organización nacional.

Pero desgraciadamente, sólo fui comprendido por unos pocos individuos que se podrían contar con los dedos de las manos. Y por el contrario, hasta mis más fieles seguidores y aquellos con un grado mayor de conocimientos e inteligencia creían que, una vez que se consiguiera la victoria, yo iba a permitir que las tribus recuperasen su antigua libertad, pese a ser conscientes de que con ello volveríamos a las peores condiciones de anarquía y barbarie.

El fanatismo religioso ha sido la causa principal de mi fracaso, aunque no la única. Esto se debe a que los cheijs de las cofradías tienen mayor influencia en el Rif que en el resto de Marruecos o que en los demás países musulmanes. (...)                                         

Lo cierto es que el Islam es el enemigo del fanatismo y de las supersticiones. Lo que yo conozco de sus fundamentos es bastante como para poder declarar públicamente que el Islam, tal y como se da en Marruecos y en Argelia, tiene muy poco que ver con el que nos legó el gran Profeta. (...) 

La política de Turquía me gustó mucho porque yo sabía que los países musulmanes no podían ser independientes si no era liberándose del fanatismo religioso y emulando a los pueblos de Europa. Pero los rifeños no me entendieron, y esta fue mi desgracia y la suya. Sirva de ejemplo que los cheijs montaron en cólera la vez que aparecí en uniforme militar, algo que no volví a hacer más.

Ellos fueron los enemigos más implacables tanto para mí como para mi país, a medida que este progresaba. Hicieron todo cuanto pudieron para bloquear mi política, llegando incluso a pregonar por doquier que yo seguiría el ejemplo de Turquía, y que ello llevaría inevitablemente a dar libertad a las mujeres, de modo que estas acabarían llevando sombreros y vistiendo como las francesas, además de imitar sus costumbres, etc. "

Entrevista a Abd el-Krim, en el diario "El Manar" , entre 1926 y 1927.

 
 
         
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