Universidad de Barcelona de Geografía e Historia  

 

 
 

 

Nuestrocine

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
   
 
             
 
      ATRÁS.  
 
 
  COLONIZACIÓN DEL SAHARA.  
 

Desde la conquista de las islas Canarias hubo un creciente y lógico interés por parte de España de dominar la zona fronteriza costera africana, ese dominio garantizaría la pacificación de la zona y la posibilidad de afianzar factorías comerciales eliminando riesgos . El primer asentamiento en ese lugar data del siglo XV y es un pequeño fortín llamado "Sta. Cruz de Mar Pequeña" (destruida por los saharauis en el año 1527) y las primeras incursiones tierra adentro se realizan desde Canarias con el fin de capturar esclavos y camellos, incursiones que durarán hasta los tiempos de Felipe III.

     
  MERCADO SAHARAUI  
     

Sobre el año 1766 un aventurero escocés llamado George Glass pretende establecerse en la costa saharaui para fundar un a factoría comercial, cuando viaja a las islas Canarias para aprovisionarse es detenido y encarcelado por usurpar los derechos que España consideraba propios sobre ese territorio, lo que viene a demostrar el interés más que cierto que existía ya en esa época por parte hispana de dominar permanente la costa vecina. Por cierto, y a modo de triste anécdota, Grass fue asesinado por los marineros que le devolvían al Reino Unido tratándole de sonsacar el lugar donde se encontraba el supuesto oro que había descubierto en el desierto. En el tratado de Marraqués que firman representantes españoles con el Sultán de Marruecos en el año 1767 por el dominio de la costa saharaui y el Ifni, el soberano apunta claramente: "[...] no siendo de mi jurisdicción, no puedo flanquearla ni ser responsable de los acasos que en ella sucediesen..." , lo que representa que no hay un ejercicio real de soberanía marroquí sobre esos territorios y abre la puerta a España para su colonización.

Después de la guerra con Marruecos de 1859-60, exactamente en 1863, el Sultán pretende dominar la zona conocida como Uas Sus, esta zona estaba dominada por un caudillo llamado Beiruk  que había conseguido crear una región prácticamente independiente, las tropas a su mando logran rechazar el ataque del sultanado y afianzarse en la zona.

En 1875, otro escocés, Donald MacKenzie crea una factoría comercial en Cabo Juby, le apoyan la familia Beiruk y el Foreign Office británico. España se mueve rápidamente ante el inminente avance británico en la zona y manda emisarios a hablar con el Sultán. Los marroquíes no conocen nada del emplazamiento de esta factoría británica. Comienza una época de batallas políticas entre Gran Bretaña y Marruecos, para este último país; "toda tribu musulmana que no reconozca un poder sobre si misma debe sumisión al sultán por razones religiosas".

Durante los siguientes años Marruecos manda diferentes ejércitos para acabar con el poder de Beiruk en la zona, sin embargo los hombres del sultán son invariablemente rechazados por los saharauis. Señalamos un hecho sorprendente, o al menos curioso, que servirá para comprender mejor la mentalidad e idiosincrasia de los pobladores de esta zona africana; al concluir las batallas las tribus del Sahara devuelven los cadáveres de los enemigos, pues "no querían en su tierra ni muertos a los marroquies" . MacKenzie que ve y teme que la caída del Sahara es tan solo cuestión de tiempo decide vender la factoría al sultán de Marruecos en el año de 1895.

     
  MAPA DEL SAHARA  
     

Mientras tanto España da vía libre, en 1863, al inicio de relaciones comerciales entre Cabo Nun, en el norte limitando con Marruecos y Cabo Blanco, limite en el que se establecía Francia. En 1881 se adquiere por el precio de unas simples monedas de plata, la península de Río de Oro, lo que marca de una manera decisiva la presencia permanente de España en el área. Comienzan de esta manera a instalarse industrias en la zona, en 1884 se firma el primer convenio con la tribu de Ulad Bu Sbaa en Cabo Blanco mediante el cual España establece un protectorado entre la Bahía del Oeste y el cabo Bojador. El sultán de Marruecos aprueba la presencia hispana. Un año después llegan los primeros militares al Sahara.

En el año 1886 se firma ante notario un nuevo pacto en el que un representante de diferentes tribus saharauis pone a las mismas bajo la protección y resguardo del gobierno español. En el mismo año se establece un nuevo acuerdo con las tribus en el que se determina que: "Todos los territorios comprendidos entre la costa de las posesiones españolas del Atlántico, desde Cabo Bojador a Cabo Blanco y el límite occidental del Adrak, pertenecen a España desde el día de la fecha" (detallándose en el documento cuidadosamente los territorios e incluso las tribus que se encontraban bajo protección española), de esta manera el Estado español marcaba frente al resto de potencias colonizantes sus límites territoriales. Aunque hay que señalar que esa ocupación fue más teórica que práctica ya que realmente los intereses españoles en la zona se limitaron al de proteger la zona costera para que faenaran los barcos españoles y en especial los canarios.

En el año 1900 se firma en París (27 de junio) el primer tratado internacional entre España y Francia en el que se establece los límites exactos de las zonas que habían de colonizar, aquella delgada línea invisible que los europeos trazaron sirvió años después para delimitar la frontera política entre el Sahara y Mauritania.  

     
   
     

Mientras que los acuerdos de España y Francia se establecían uno tras otro repartiéndose entre ambos países las zonas de influencia, el área comenzaba a sufrir una serie de movimientos indígenas de resistencia contra la intervención francesa, resistencia que durará hasta 1934. Curiosamente, estas mismas tribus que luchaban ferozmente contra las tropas galas, veían con agrado a los españoles, posiblemente porque su presencia era escasa y la sensación de estar dominados por los mismos prácticamente inexistente. Incluso llega a darse el caso, en 1910, de la visita de Francisco Bens, gobernador de la zona española y gran amigo de los saharauis, a Mauritania para prohibir al ejército francés que persiguiera en territorio español a los indígenas rebeldes que hostigaban los asentamientos franceses. Sin embargo las tropas galas en más de una ocasión harán caso omiso de la prohibición española y continuarán penetrando en el Sahara español convirtiéndose de esta manera los saharauis en los verdaderos vigilantes de la frontera hispana.

En 1913 Francisco Bens está dispuesto para ocupar el Ifni, territorio situado al norte y por el que Beiruk había campeado el siglo anterior, los saharauis no pondrían ninguna objeción a la presencia española ya que están recibiendo de manera secreta armas hispanas para que mantengan la lucha al sur contra los franceses y además, los habitantes del Ifni, los Baamríes, se han aliado con ellos para luchar contra Francia y Marruecos. Sin embargo las pretensiones de Bens serán frenadas por el gobierno español que prefiere seguir observando el conflicto desde la distancia.

Será esta guerra despiadada contra los franceses la que al final obligará a España a tomar parte (Francia ante la inoperancia española estaba empezando a considerar la opción de quedarse con el Sahara español y unirlo a sus colonias de Marruecos, Mauritania y Argelia). En octubre de 1933, la tribu Ulad Delim pide formalmente a España que se adentre hacia el interior y no solamente se centre en la costa. La razón de esta petición era bien obvia, los franceses, apoyándose en tropas mauritanas fieles expertas en la guerra en el desierto, estaban ganando la partida. En el año 1934 tendrá lugar esa penetración hispana y poco tiempo después se ocupa Ifni.

     
  TIPO DEL SAHARA.  
     
     
     
         
  ATRÁS.   SIGUIENTE.