Universidad de Barcelona de Geografía e Historia  

 

 
 

 

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      ATRÁS.  
 
 
  LA FILATELIA COLONIAL ESPAÑOLA.  
 

España en sus colonias africanas, incluidas aquí Ceuta y Melilla, hizo un buen trabajo de diseño para su correo postal. Posiblemente los más ortodoxos asegurarán que falta colorido en las obras, sin embargo debemos situarnos en su contexto historico, si lo hacemos veremos que el producto resultante es más que satisfactorio.

Para empezar diremos que se entiende por PREFILATELIA, al conjunto de "sellos" y "marcas" que fueron utilizados por los servicios de correos antes de 1840 (el 6 de junio de ese año se empleó por primera vez un sello "tradicional" en el Reino Unido, inventado por Sir Rowland Hill). En España no se conocen marcas postales de los siglos XIV, XV, XVI y XVII, es a mediados del siglo siguiente cuando se empiezan a encontrar en las cartas unas estampaciones, en rojo o en negro, con unos nombres, ya sea de ciudades o regiones, que son el embrión de lo que conocemos hoy en día. La más antigua de la que tenemos constancia es de 1717 y se refiere a la ciudad de Barcelona. Con la llegada de los Borbones y con su aficción a admistrarlo todo ( y si puede ser centralizándolo, mejor que mejor...), comenzó a crearse una ordenación postal

En el libro "Dirección General de cartas en forma de diccionario, para escribir a todas las ciudades, villas..." de 1775 y escrito por Bernardo de Espinalt y García, se menciona que en aquel año había ciento cincuenta "Caxas principales del Reyno".

En esta foto de la izquierda podemos ver la "marca" de la ciudad de Ceuta. La Demarcación postal de África, es la número 27 y comprende Alhucemas, Argel, Ceuta, Melilla, Orán y Tánger. Orán era la Caja Principal, aunque la que aquí se muestra es la de Ceuta, por cierto, observar la curiosidad gramática.

El soberano español Carlos III (1716-1788), aquel que fuera Rey de Nápoles y Sicilia antes de serlo de España (1759-1788) y que sucediera a su hermano, Fernando VI (ambos hijos de Felipe V), instituye la Real Ordenanza del Correo Marítimo en 1777, que no viene a ser más que las bases para la creación del llamado "CORREO DE YNDIAS", es decir, un servicio postal tanto para la correspondencia oficial como la particular entre España y América. Este correo lo realizan buques de la Real Armada y como dato curioso ha de indicarse que el servicio lo prestaban unidades sutiles, o sea: bergantines, fragatas pequeñas, etc. Barcos que por su rapidez pudieran llevar el correo dentro de los plazos previstos.

En la foto de la derecha puede verse otra de esas "marcas" de las que hemos hablado al principio de este artículo . Barcelona dispuso a lo largo de los años, una amplia cifra de distintivos propios para el correo y uno de ellos, el que aquí se muestra, es el usado desde 1758 a 1760. La cruz de Malta ha sido motivo empleado con mucha frecuencia. Estas "marcas" también pueden encontrarse en lugares tan lejanos como México, Chile, Guatemala, Cuba, las Islas de Barlovento, Cartagena de Índias etc, cuando estos territorios pertenecían a los Borbones y el país era llamado, muy adecuadamente, el Reino de las Españas.

En 1850, diez años después que en el Reino Unido, y bajo el reinado de Isabel II se estableció por Real Decreto "un nuevo método y precios para el franqueo y certificación de la correspondencia". Nacía de esta manera lo que se denomina vulgarmente el sello español, prohibiéndose cualquier método anterior de certificación de cartas..

Saltándonos algunos años y después de conocer los inicios del sello español nos vamos a adentrar en las "Dependencias Postales Españolas". Aquí vamos a marcar las dependencias junto con el año en que entraron en servicio: África Occidental (1949), Antillas (1855), Cabo Juby (1916), Cuba (1873), Elobey con Annobón y Corisco (1903), Fernando Poo (1868), Filipinas (1854), Guinea (1902), Ifni (1941), La Güera (1920), Marianas (1899), Marruecos (1903), Puerto Rico (1873), Rio de Oro (1905), Río Muni (1960), Sahara (1924) y Tánger (1914).

Dada la amplitud del número de dichas dependencias postales y teniendo en cuenta que una relación exhaustiva de las mismas es innecesaria (a la vez que agotadora...), y puesto que hay unos magníficos catálogos realizados para tal fin, aquí estamos dando unas ideas generales, que nadie piense que esta es la información definitiva. En las primeras emisiones de dependencias postales como Antillas, Cuba, Fernando Poo, Filipinas y Puerto Rico la gran mayoría de los sellos eran los mismos que corrían por España con un grabado que señala su procedencia.

El ejemplo de lo comentado lo tenemos en este sello que se encuentra a nuestra izquierda. Este mismo dibujo sirvió para hacer numerosas series de otras colonias españolas, distinguiéndose una de otras por el nombre de la colonia y el año de emisión que figura en el cartucho que se encuentra arriba. La cabeza del rey don Alfonso XIII que hay en estos sellos, sirvió asimismo para hacer monedas de plata de la época.

El artista que diseñó esta obra fue don Bartolomé Maura, el cual realizó su trabajo a finales del año 1897. Como ya se ha comentado sirvió para hacer monedas de una peseta y cinco pesetas de plata para España, así como de 20 y 100 pesetas en oro, para Puerto Rico se hicieron monedas de 10, 20 y 40 centavos y un peso, de plata; y de 1 peso en plata para Filipinas.. La relación de las tiradas de sellos es la que sigue; España en 1898, pero no como sello de correos sino como impuesto de guerra; Cuba también en 1898, Elobey, Annobón y Corisco en 1903, Filipinas en 1898, Guinea en 1902, 1905 y 1908. Así que con el mismo dibujo el sello no solamente se paseó por España sino por buena parte de sus colonias.

Posteriormente a esta prestigiosa obra filatélica hay otra, un tanto posterior, donde figura el busto del rey Alfonso XIII, pero ya dibujado en forma que se le pueda identificar con el uniforme militar de Capitán General.

Esta "astuta" política filatélica española continuó durante bastante tiempo, realmente hay que reconocer que la idea no era mala y en el fondo se convertía en la salida más sencilla y económica; se agarraba un sello español de curso normal, se le añadía con un tampón el nombre de la colonia elegida y ya teníamos lo que necesitábamos. Y para que no quede ninguna duda al respecto basta con que miremos el sello que nos llega a continuación, en donde podemos ver al rey Alfonso XIII y donde se distingue con claridad meridiana la marca de SAHARA ESPAÑOL, el mismo sello, utilizando un tampón diferente sería utilizado para otras colonias españolas.

Realmente, solo desde el año 1949 podemos hablar seriamente de un sello colonial español, copiando la idea, como suele ser algo normal en la larga historia de España, de lo que ya habían realizado franceses, belgas y británicos. Estos países tomaron la muy acertada decisión de dejar a un lado las regias efigies de sus soberanos o políticos, muy pomposos todos ellos, para dar paso a una nueva serie de exóticos e imaginativos temas, en los que predominaban aquellos que hacían hincapié en aspectos tales como el de animales, poblados indígenas, miembros de las diferentes tribus etc. En general, y dentro del mundo filatélico, este nuevo derrotero fue muy bien acogido entre profesionales y coleccionistas. Los sellos son una manera diferente de contar la historia de un país, por ellos conocemos sus acontecimientos, sus gobernantes, sus costumbres y gentes, sus tragedias y sus triunfos.

Para concluir con la cuestión a la que llevamos dando vueltas, vamos a hablar del tema que más nos va a centrar la atención, que son los sellos de Marruecos, Sahara e Ifni (e incluso la ciudad internacional de Tánger). En estas zonas aparecen sobre el año 1903, pero son como hemos comentado antes, de los de tampón. Esta situación dura hasta 1933, en que la zona del Protectorado tiene sus propios sellos (que realmente son los que aquí nos interesan pues omitiremos los de Guinea, Fernando Poo o Río Muni). Son atractivos y muestran las particularidades de sus gentes, sus monumentos, sus constumbres y su flora y fauna.

Un nombre destaca por derecho propio en este mundo en el que nos vamos a adentrar, nos referimos a MARIANO BERTUCHI, pintor granadino que fue encargado de realizar los dibujos y pinturas que más tarde recrearían los sellos de la práctica totalidad de las emisiones postales del Protectorado Español en Marruecos, así como también algunas de Ifni, Cabo Juby, Sahara Español, e incluso de España.

A él, dedicamos muy modestamente esta sección...

 
 
SELLOS DEL IFNI.
 
             
       
             
       
     
       
             
       
             
   
     
 
 
     
 
             
       
             
             
 
     
 
             
       
             
 
   
 
 
 
 
         
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