VOLVER A TEMARIO  

 

   
  Universidad de Barcelona de Geografía e Historia  

 

 
 

 

Nuestrocine

 

 
- El Ascenso de la Cataluña medieval
- El campo de Auschwitz
- Cronología medieval
- La guerra civil a décadas vista
- Egipto, el Valle de los Reyes
- Cronología cátara
- La huella del Franquismo
- Mahoma y el Islam
- Por qué estalló la Guerra Civil?
- El Día de Difuntos
- Tony Curtis
 

 

 

 

 

 

 

 
     
COMBATIR CON 'LA CERDA'
(UNA HISTORIA DE LA GUERRA DEL VIETNAM)
   
     
 

Cuando una patrulla norteamericana era atacada por el Vietcong en las selvas vietnamitas, los soldados dependían de la ametralladora M60 para su protección y cobertura. Convirtiéndose los servidores de ese arma en piezas básicas para garantizar la vida de sus compañeros. A esa ametralladora los soldados le dieron el nombre popular de 'la cerda'.

 
     
     

La M60 fue la principal ametralladora norteamericana de la Guerra de Vietnam. En ráfagas de seis o siete proyectiles, la M60 utilizaba munición de 7,62 mm con una cadencia más que temible. Como arma, era superior a toda aquella que el enemigo pudiera emplear (hablando de ametralladoras), por lo que se conviritió muy pronto en una garantía de seguridad para los soldados americanos.

La ametralladora M60 entró en servicio el año 1961 para sustituir a los viejos cacharros de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra de Corea: las ametralladoras Browning M1919A6 y A4 y el fusil automático de la misma marca (el BAR). Estos trastos, aunque de efectividad contrastada, pesaban más de 15 kilos (sin contar con la munición), demasiado para moverse por la jungla. La M60 era mucho más ligera, pesaba 10,7 kg y se podía disparar desde la cadera, ya que los hombres elegidos para utilizarlas solían ser grandes y fuertes.

 
   
     

El arma funcionaba por gas y tenía un espacio delantero fijo que ahorraba a sus sirvientes la incomodidad de desmontar el arma y ajustar el espacio que había entre la cara del portacierre y la recámara. Esto garantizaba que la ametralladora tuviera menos fallos que sus predecesoras.

Pero lo más destacable de la M60 era su posibilidad de cambiar el cañón con gran rapidez. En combate, cuando la ametralladora está disparando constantemente el cañón alcanza temperaturas muy altas, provocando una dilatación del metal que puede provocar fallos en el momento menos adecuado. La manera lógica de evitar este problema es llevar un cañón de repuesto. La M60 ofrecía la posibilidad de cambiar el cañón en segundos. Cada tirador y proveedor de una M60 llevaban cañones de repuesto y un guante de amianto para proteger sus manos a la hora de realizar el cambio.

     
   
     

Las secciones de fusileros de 42 hombres, tenían asignadas dos escuadras de M60, de dos hombres cada una. Durante un ataque proporcionaban potencia de fuego y cobertura a los soldados que maniobraban. Cuando se avanzaba por terreno descubierto, los jefes de sección desplegaban a sus hombres en formación abierta, con las escuadras de M60 desplazándose alternativamente en vanguardia para ir en cabeza de cada flanco, de modo que siempre se dispusiese de una escuadra preparada para abrir fuego desde una posición estable. En acción se podía disparar la ametralladora desde un trípode contra objetivos lejanos y en el tiro defensivo de precisión, pero en las patrullas el tirador asentaba el arma sobre un bípode instalado en la bocacha. Este se apoyaba sobre cualquier cosa, permitiéndo disparar el arma con una razonable precisión.

Los servidores de la M60 eran un objetivo básico a neutralizar por parte del enemigo. La movilidad de estos hombres, su capacidad para disparar y moverse rápidamente hacia otra posición, aumentaba sus posibilidades de supervivencia. Algunos tiradores incluso procuraban disparar ráfagas de tres cartuchos para que el sonido de su arma (muy parecida al M16), no delatase su posición.

     
   
     

Durante un asalto, las escuadras de ametralladoras podían disparar y desplazarse junto a los fusileros. Cuando esto ocurría, las M60 constituían un papel determinante en el ataque. El tirador solía llevar unas cinchas de nilón en los hombreos para soportar mejor el peso del arma. El proveedor permanecía a su lado introduciendo las cintas de munición de 7.62 mm en el mecanismo de alimentación.

Ser servidor de ametralladoras no era una tarea sencilla. Aparte del arma, cuando se salía de operaciones había que llevar una gran cantidad de munición (la carga normal de un tirador podía pesar hasta 40 kilos). Tirador y proveedor se envolvían en cintas, cargadas con hasta 400 cartuchos y, encima, llevaban una caja con más munición.

     
  Cargado con cintas de munición, una caja y su arma personal un 'proveedor' se prepara para salir de patrulla.  

 
     
Cuando la noche caía la patrulla comenzaba por preparar su perímetro defensivo. Se colocaban las minas antipersonal Claymore, se preparaban las bengalas y se abrían pozos de tirador. Si se producía un ataque nocturno las M60 tenían un papel importantísimo. Antes de emplazar las ametralladoras se estudiaba el terreno para poder batir las zonas por las que el enemigo pudiera aproximarse.
 
             
    ATRÁS   SIGUIENTE